Opinión: ¿Se justifican las críticas al informe “big data” original?

Es curioso lo que ha pasado con el llamado informe “big data” atribuido a la empresa Alto Analytics y que, según algunas versiones, fue hecho llegar al gobierno por el grupo Quiñenco a través de la ANI.

Se debe recordar que la existencia de dicho informe fue dado a conocer primero por el fiscal nacional Jorge Abbott, quien lo calificó como un reporte de fuentes abiertas descartable para comprobar evidencia de intervención extranjera, tesis del gobierno y razón de su entrega a la fiscalía nacional, y luego por el propio ministro Blumel, quien lo calificó como una «información extraordinariamente sofisticada a partir de análisis con tecnología de Big data, con tecnología de la información, que dan cuenta de antecedentes que son importantes para la investigación penal».

Obviamente, y como suele suceder en Chile respecto de hechos de esta naturaleza, el informe o parte de él (nadie está seguro) fue filtrado y un resumen de su contenido publicado en la prensa[1]; enfatizándose principalmente las anomalías evidenciadas en el comportamiento en redes sociales así como las cuentas más influyentes entre el 18 de octubre y el 21 de noviembre en relación a los sucesos en Chile.

La historia después de lo anterior es conocida, el informe es ridiculizado hasta el hartazgo desde los más diversos ámbitos en especial por sus referencias a los grupos k-pop, su encargo desconocido por todas las reparticiones de gobierno consultadas y su autoría desconocida hasta que, no es novedad, nuevas filtraciones dieran cuenta que el reporte habría sido confeccionado por la empresa Alto Analytics[2] y entregado al gobierno por el grupo Quiñenco[3].

Un nuevo capítulo se escribió el 13 de febrero recién pasado cuando la propia empresa Alto Analytics publicó en su sitio web, un reporte en el que daba cuenta de las que señala como evidencia de campañas de influencia y tendencias de desinformación digital en las protestas de finales del 2019 en Chile y Colombia, mostrando para el caso de nuestro país notables coincidencias con lo poco que se había conocido hasta entonces del bautizado informe “big data” del gobierno.

En cuanto a las críticas al informe original, las principales se centran en su calidad y su potencial como recurso de inteligencia para probar una supuesta intromisión extranjera en el denominado “estallido social”.

Críticas a la calidad.

Sin siquiera aludir a la capacidad de Alto Analytics para desarrollar este tipo de análisis, llama la atención que las críticas al informe, incluso desde el mundo académico, se hayan hecho sin conocer su contenido[4], y se basen especialmente en el resumen incluido en el reportaje que lo dio a conocer.

Por otro lado, son pocos los autores que han hecho un análisis que permitan contrastar resultados con el informe “big data”, contándose entre los que se pueden citar la serie de comentarios hechos por Pollak[5] en Twitter, el de este autor publicado en su blog[6] y el de ConnectaLabs AI[7].

También es curioso que después de cuatro meses no se hayan publicado estudios relacionados al tema por parte del mundo académico, a pesar de la variedad de facultades que estudian redes sociales y su comportamiento.

Es decir, son muy pocos los fundamentos concretos que se pueden esgrimir para cuestionar la calidad del informe original y, probablemente, el actual reporte publicado por la empresa sea la primera vez que sus métodos y resultados puedan ser revisados, por lo que las críticas previas al informe no parecen justificadas, salvo que quienes las han hecho conozcan su contenido y no lo señalen.

Críticas a su potencial de inteligencia para probar intromisión extranjera.

Lo primero que hay que indicar es que desde la perspectiva de la doctrina clásica de las actividades de inteligencia, Alto Analytics representaría un medio de búsqueda de información (tal vez de vigilancia) y su informe no representa más que un reporte de actividad; es decir, mera información sin procesar.

Si los hallazgos contenidos en él no fueron al menos evaluados según la fuente y los hechos informados, actividad inicial y fundamental del análisis de inteligencia; jamás debió ser entregado a las autoridades dándole la calidad de un informe de inteligencia.

Es tan crucial esta etapa inicial del análisis de inteligencia y pertinente para entender el potencial del informe en sí mismo para probar una injerencia extranjera, que vale la pena explicar este proceso.

Como ya se dijo, un medio de búsqueda informa sus hallazgos por medio de un reporte de informaciones el cual, hecho llegar a los responsables del análisis en el organismo de inteligencia, es sometido a un procedimiento inicial por medio del cual se establece la confiabilidad de la fuente que obtuvo o contenía la información, así como la confirmación de los hechos que son informados.

Las fuentes de información, en base a su comportamiento anterior, capacidad, competencia o acceso; pueden ser evaluadas como completamente confiables, generalmente de confianza, confianza dudosa, no confiable o confianza indeterminada; dependiendo de lo cual se les etiqueta como alfa, bravo, charlie, delta y eco respectivamente[8].

Los hechos, por otra parte, se evalúan en base a los antecedentes disponibles en la organización de inteligencia, que permiten confirmar o descartar los hechos informados en el reporte del medio de búsqueda. Si los hechos pueden ser corroborados por otros medios o fuentes, la información será evaluada como confirmada y etiquetada como 1; si la información se considera probable porque otros antecedentes así lo sugieren, como 2; dudosa, 3; improbable, 4; sin antecedentes, 5[9].

De esta forma, luego de este proceso un reporte puede clasificarse como, por ejemplo, información alfa-1 si la fuente es completamente de confianza y los hechos que informa se encuentran confirmados por otros medios. Hay ocasiones en las que producto de la urgencia o criticidad de los hechos contenidos en un reporte, es necesario difundir las informaciones sin más análisis; sin embargo, esto nunca se hace sin hacer la evaluación descrita porque solo así el destinatario podrá ponderar adecuadamente la información que recibe, ya que es evidentemente distinto recibir informaciones evaluadas bravo-1 que charlie-3, por ejemplo.

Entonces, volviendo al tema, lo primero que puede señalarse del informe big data es que en ninguna circunstancia podría haberse considerado un producto de inteligencia si no fue, al menos, evaluado; si aun así se les hizo llegar a las autoridades, solo se podría haber considerado como un reporte preliminar e impreciso.

Pero, ¿y si hubiera sido evaluado? Lo anterior no es descartable ya que el informe habría sido entregado por Quiñenco la semana del dos de diciembre mientras, que el ministro Blumel se lo traspasa el 19 de ese mes al fiscal nacional. Además, en base a lo consignado por la prensa, es poco probable que se le haya entregado a Abbott un resumen, pues se dijo que el informe que se le hizo llegar tenía más de cien páginas[10] lo que recuerda las 122 que habría tenido el informe original según lo consignado en el reportaje que lo reveló[11].

Considerando lo anterior y aun haciendo algo de ficción, es muy probable que lo que se le entregó al fiscal Abbott haya sido prácticamente una copia del informe de Alto Analytics[12]; si eso fue así y suponiendo que fue evaluado, es razonable suponer que se consideró a Alto Analytics por lo menos como generalmente de confianza (B) y los hechos como probables (2) -información Bravo-2-; de otra forma, no se explicaría la entrega a las autoridades de un reporte evaluado que no diera un mínimo de confianza.

Dejando de lado la evaluación de Alto Analytics como medio de búsqueda, lo realmente interesante de este caso es establecer cuáles habrían sido los hechos del reporte, que deberían haber sido sometidos a confirmación en este hipotético proceso de evaluación.

Si se toma el detalle descrito en el reportaje que lo dio a conocer[13], los hechos indicados se circunscriben al comportamiento de los usuarios en las redes sociales, al volumen de actividad generado por ellos, los hashtags utilizados, el porcentaje de mensajes generados en el extranjero, los grupos o comunidades chilenas y extranjeras más influyentes en el debate, las temáticas abordadas, personalidades involucradas, la participación en disturbios de agentes de inteligencia venezolanos denunciada por cuentas extranjeras no partidarias de las movilizaciones, influencia que generarían ciertos medios digitales sobre grupos de jóvenes y cuentas fan, la actividad de bots o usuarios con actividad anómala y la afirmación que ninguna de las actividades reviste actividad delictual.

De todos estos, el único hecho que apunta a la tesis de la intervención extranjera, razón por la cual el informe se hizo llegar a la fiscalía nacional, es el relacionado con la supuesta actividad de agentes de inteligencia venezolanos en los disturbios; si esto último efectivamente se consideró como un hecho probable (2), es porque se disponía de otros antecedentes para aseverarlo, y si esto hubiera sido así, se estima, el fiscal nacional no podría haberlo soslayado ni haber calificado el informe como lo hizo.

En resumen, el informe big data original por sí mismo no podía considerarse inteligencia y, por lo tanto, su contenido constituía solo la opinión de un particular. Es más, se estima que tampoco fue evaluado en base a la doctrina básica del análisis de inteligencia, ya que de haber sido así y de todas formas hecho llegar a las autoridades, necesariamente tendría que haberse complementado con otros antecedentes que confirmaran, al menos, la participación de agentes de inteligencia venezolanos en los disturbios ocurridos en Chile, algo que el Fiscal Abbott no podría haber dejado de considerar, lo que habría cambiado la historia de este asunto.

Pero, a pesar de todo lo anterior, es necesario plantearse un par de reflexiones, ¿son atribuibles al propio informe o a la empresa que lo confeccionó las fallas en su evaluación como insumo de inteligencia, así como asignarle el potencial de comprobar la intervención extranjera en los disturbios del denominado estallido social cuando ni siquiera lo asevera? Se estima que no.

Para terminar, vale la pena recordar que la tesis de la injerencia extranjera mutó de una intervención directa de agentes foráneos en los disturbios en las calles y los ataques al metro, a una operación de influencia a través de redes sociales; sin embargo, este aspecto apenas se menciona en el informe original según se describe en el reportaje que lo dio a conocer.

Sin embargo, más explícito en eso es el informe que Alto Analytics publicó la semana pasada[14] en el cual destaca indicios de una posible campaña de desinformación e influencia sobre Chile y Colombia, a través de redes sociales y dirigida en parte por el gobierno de Venezuela y otros actores relacionados con Rusia.

En la próxima entrada se analizará esto último, ya que en este tema si hay información disponible y bien documentada que complementa lo indicado en este informe big data 2.0.

Gracias por visitar el blog.

[1] https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/big-data-del-gobierno-los-detalles-del-informe-estallido-social-entrego-la-fiscalia/947967/

[2] https://www.latercera.com/nacional/noticia/informe-big-data-fue-elaborado-la-empresa-espanola-alto-data-analytics/957097/

[3] https://interferencia.cl/articulos/exclusivo-polemico-informe-de-big-data-habria-sido-entregado-al-gobierno-por-luksic

[4] Salvo por supuesto a las expresadas por el fiscal Abbott.

[5] Pollak, Tomás [@tomaspollak]. (2019, Noviembre 1). Acabo de terminar de recopilar los tweets asociados a los hashtags más importantes de las protestas, desde que empezó todo hasta el 26 de Octubre. Ahora veremos si es cierto lo de Venezuela o Rusia. [Twitter post]. Recuperado de https://twitter.com/tomaspollak/status/1190328763202101249

[6] https://hectorgomezarriagada.com/2020/02/08/rrss/

[7] https://medium.com/connecta-ai/ver-a-trav%C3%A9s-de-la-tormenta-530fbe9d57d5

[8] Estas calificaciones pueden variar un poco de una organización a otra; sin embargo, la evaluación nunca deja de hacerse.

[9] Ídem anterior.

[10] https://interferencia.cl/articulos/exclusivo-polemico-informe-de-big-data-habria-sido-entregado-al-gobierno-por-luksic

[11] Ídem 1

[12] Algo que también señala el reportaje indicado en 1

[13] Ídem 1

[14] https://www.alto-analytics.com/en_US/social-unrest-colombia-chile/

Un comentario

  1. Que hace un Grupo Económico entregando un informe a la ANI , sobre todo si este grupo en forma improcedente ha becado militares , que busca?,
    Esta es una clara intromisión en las FF AA con el silencio y complicidad de la clase politica y del gobierno

    Me gusta

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